"Yo asisto a mi propia destrucción. ¿Me ves?
Toco mis pies como a mis últimos trazos.
Oigo una luz quebrarse,
unos ojos que abren sus huecos como nidos,
voces escritas sobre un río inmóvil
y el sonido
de una hoja desvistiéndose en la tierra.
Pero si digo adiós puedo decir espérame.
Tú has venido, has escuchado
más que el agua y la hierba el pulso de mis sienes;
tú me has visto morir entre tus piernas vivas
donde, oscuro, gime un corazón partido.
Y ahora alguien sube a tus brazos para alcanzarme
y rodea tus pechos como a dos besos nacientes
aún pegados a mis labios. ¿Me escuchas?
Sólo tú puedes contestarle al mar
y escribir sobre la arena sin temor a la ola;
sólo tú puedes volar sobre los días
y soltar mi nombre en el olvido.
Porque no tengo
más noticias de mí que tu recuerdo".
Meretta
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