No te darás cuenta pero la luna crecerá en tu boca, y qué bonito será, y qué suerte beber la luz de tus ojos y vivir tus amaneceres, jugando, con hielo, sin él, será seco, será dulce: depende. Vamos a recordarnos la sabiduría y el método pero de verdad.
Al final del día, jadeando, pero distinto, nos despediremos en un guiño gozoso, y no harán falta las palabras, lo habremos entendido todo. Sólo habrá una única cosa en la que no jugaremos, y es a rey y reina: porque es lo que somos. Y en esencia, porque es lo que yo soy.
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